martes, 10 de julio de 2018

Subbética Ecológica de película!!!

Querid@s soci@s, querid@s amig@s

Este año la tradicional Noche bajo las Estrellas será realmente especial y es que la celebraremos con Cine bajo las Estrellas y no cualquier cine!!!

Después de más de dos años de trabajo conjunto con el equipo de NanoMundo tenemos el gran placer de invitarte el próximo jueves 26 de julio a partir de las 21:30h al pre-estreno único y mundial del largometraje documental CARGADA DE PRESENTE!!! Chan chan chan chaaaaaan!!!! Una película que, dándole voz a más de treinta integrantes de nuestra asociación, busca difundir la riqueza social de nuestro proyecto y ayudar a que otras iniciativas similares puedan servirse de nuestras experiencias.



La proyección será en el cine de verano del Teatro El Jardinito de Cabra (Avd. Fernando Pallarés, 8) y como buen pre-estreno de los de verdad, de una gran película de las de verdad, hemos previsto una velada de fiesta. Como no podía ser de otra manera, la cita comenzará con un recibimiento en la alfombra roja, por ello te invitamos a que tu atuendo haga honor a la ocasión y nos veamos tod@s de gala y etiqueta. Cuando ya estemos acomodad@s comenzará la proyección, un momento muy emocionante para tod@s nosotr@s ya que supone el fruto de un trabajo intenso y repleto de ilusión. Finalmente, para terminar la noche por todo lo alto, celebraremos un cocktail con una degustación de aperitivos ecológicos elaborados por algunos de nuestros restaurantes socios.

Además, como es habitual en nuestras principales actividades, habrá servicio de ludoteca para que l@s más peques también disfruten esa noche.

Aquí te dejamos el trailer para ir abriendo boca. Seguro que te resulta muy familiar!

https://www.youtube.com/watch?v=S-9uE9lFTVU


Todos los detalles cubiertos para lograr que el próximo 26 de julio sea una Noche bajo las Estrellas inolvidable!!! ¿Te lo vas a perder?
Un abrazo y nos vemos en el cine!!

domingo, 1 de julio de 2018

Capítulo II de "El alma de nuestr@s productor@s": Spiga Negra

Subbética Ecológica presenta:

El Alma de nuestr@s productor@s

Porque es importante que conozcas que detrás de nuestros productos hay personas que con mucho gusto trabajan para obtener alimentos sanos para tí y para la naturaleza. Apuestas de vida que no contaminan nuestras aguas, que conservan nuestro suelo y nuestras semillas, que hacen más bello nuestro paisaje y que nos ofrecen una alimentación honesta desde un modelo justo y digno. Apoyemos su alternativa porque gracias a ella nuestro mundo más cercano es indudablemente mejor.

SPIGA NEGRA

Molino ecológico y obrador de pasta artesana

“Si la gente consume productos locales, de producción y elaboración cercana, está apoyando la economía de su zona, mejorando la calidad de ese entorno y entonces también mejorando su propia vida. Si además ese producto es ecológico, eso ayuda a que la salud de todos sea mayor, la salud de las personas y del campo”.

En palabras de Arrate ese es el fundamento del que parte Spiga Negra, nuestro molino ecológico y obrador de pastas artesanas. Junto a su hermano Igor fundaron hace unos años esta pequeña empresa familiar que se encuentra en Humilladero, en el norte de la provincia de Málaga, y que trabaja de manera sostenible todos las fases de la producción.

“Veníamos de trabajar a nivel técnico con la agricultura ecológica y habíamos constatado que los agricultores no podían darle salida al cereal ecológico, no se les pagaba un precio digno o no encontraban un sitio donde transformarlo. Además, como consumidores veíamos que toda la pasta ecológica que podíamos adquirir había pasado por un proceso muy industrial o era importada”.

Por ello emprendieron este proyecto de vida con la premisa de que la transformación de los alimentos y, en concreto, del cereal se debe dar allá donde se produce, evitando las grandes distancias de transporte. Y se asentaron en el norte de Málaga donde el trigo duro se produce con alta calidad.

“Somos una producción pequeña, artesana y limitada. Para nosotros la calidad es algo muy importante y creemos que contribuye a mejorarla el estar cerca del cereal, de su cultivo, ir viendo cómo se desarrollan las diferentes variedades, entender mejor su crecimiento”.

Así hacen gracias a la Cooperativa Ecológica Repla de Sierra de Yeguas, donde las agricultoras y los agricultores decidieron participar del proyecto e incluir en la rotación de sus cultivos los cereales que Spiga Negra va necesitando.

“No entendemos ese mundo del cereal desvinculado de la tierra, que cotiza en bolsa, que especula a futuro y almacena para estimular o relajar la demanda. Pactamos un precio justo con los agricultores que destinan una parte de su terreno a nuestro cereal y llevamos a cabo un proceso de aprendizaje mutuo a medida que vamos trabajando juntos”.

Otro de los aspectos que atrajeron a Igor y Arrate en su aventura fue el contacto directo con el consumidor final, el reducir o eliminar los intermediarios, el obtener una respuesta directa al fruto de su trabajo.

“En el mundo rural, los pequeños comercios son aliados. Ellos también luchan cada día frente a la industrialización y la gran comercialización”. De ese modo proveen de harina también a algunas panaderías de la zona, entre ellas a nuestro panadero Antonio Burguillos de Biopan de la Subbética.

Spiga Negra en su molienda hace algo de harina, pero se centra sobre todo en la obtención de sémola, y con ella en la elaboración de pastas artesanas. Para ello se inspiran en recetas de tradición italiana, aprendidas de primera mano en Sicilia.

“Igor y yo somos muy disfrutones con la comida y creemos que con nuestra pasta se pueden percibir sabores y aromas que ni de lejos se obtienen con la pasta industrial. Estos cereales, estas pastas o esos panes artesanos... cualitativamente suponen un cambio muy importante en lo que se refiere a salud, a bienestar, a digestibilidad, a sabor...”.

Y descubrieron que en su empeño no estaban solos, que dentro de la Asociación de Productores y Consumidores Subbética Ecológica “mucha gente quiere consumir lo que hacemos. Estamos acompañados a nivel operativo, en la distribución del producto pero también en la concienciación y en la sensibilización para que el medio rural mejore y sea más habitable”.



Te acercamos la manera de trabajar, los valores y el espacio de nuestros productores y productoras con el afán de estrechar vínculos, cultivar la transparencia y dar a conocer nuestra red.

Alrededor de 500 soci@s integran la Asociación de Productores y Consumidores Subbética Ecológica, que desde el 2009 trabaja para fomentar y afianzar un desarrollo sostenible a través de la producción y el consumo ecológicos.

Con la colaboración de Diputación de Córdoba

miércoles, 20 de junio de 2018

Un año más celebramos el solsticio de verano con artesanía y ecología



Querid@s amig@s! 
Un año más os citamos en el Mercado EcoArteSano de San Juan para celebrar juntos el solsticio de verano en una velada cargada de artesanía, productos ecológicos y actividades festivas alrededor de la hoguera. Será este sábado 23 de junio en el Salón del Paseo Alcántara Romero en Cabra, a partir de las 20:30h.

Junto con la asociación Subbética Artesana, que tendrá una representación de los talleres que la integran, Subbética Ecológica estará presentando una muestra de sus verduras y hortalizas y de muchos de los productos que puedes encontrar en la Ecotienda.

Además, la asociación Folkbétika nos hará partícipes de un taller de danzas del mundo y haremos un ritual alrededor de la hoguera de la mano de Luisa Reyes, facilitadora de Biodanza.

Con esta cita EcoArteSana nos unimos a las celebraciones que se realizan en muchísimas de las culturas del mundo para festejar el día más largo del año y la noche más corta dando la bienvenida a la fertilidad del verano, al nuevo ciclo solar, del clima y de las siembras y a la llegada de las frutas jugosas!

No lo dudes ni un momento y este sábado date un paseo entre artesanía y ecología!
Nos vemos allí!

viernes, 15 de junio de 2018

Tejiendo lazos agroecológicos con Bolivia

Hemos tenido la suerte de acoger en Subbética Ecológica a la Señora Petrona Mamani Laruta, agricultora ecológica boliviana, perteneciente a ese proyecto hermano que es Ecotambo: tejiendo transiciones.

Ha sido entre el 14 de mayo y el 3 de junio, gracias al programa de pasantías del área de cooperación internacional de la Diputación de Córdoba con el que hemos podido financiar el viaje y estancia de esta maravillosa mujer.
Ella es una pequeña productora ecológica en El Alto, ciudad cercana a La Paz (Bolivia). Produce quinoa, papa y una enorme diversidad de hortícolas, en un pequeño huerto familiar cercano al núcleo urbano. Junto con otras compañeras, han puesto en marcha un mercado ecológico semanal, en el que reciben el cariño y apoyo de cada vez más personas, seducidas por esos ricos alimentos, sanos para las personas que los producen y consumen, y también para la naturaleza y la sociedad.


Jamás la Señora Petrona había salido de su ciudad, jamás había volado en avión, jamás vio el mar. Nos cuenta que ni en sueños había pensado jamás estar en España. Desde la humildad y sencillez andina, abierta a conocer y absorber todo, ha disfrutado de este merecido regalo de la vida. Ha tenido la posibilidad de estar aquí dos semanas, conociendo a nuestras productoras y productores, y la hemos visto disfrutar del contacto con nuestra tierra, con nuestras semillas, con nuestra cultura.

Durante esa estancia, le propusimos una agenda repleta de visitas y eventos: cultivando con Elena y Ramón, Manolo Ceballos, José Luis Granados, Susana y Fran; haciendo cestas con Chari y Antonio, elaborando pan en el obrador de Antonio Burguillos, en nuestra sede viendo cómo funciona nuestra Central de Pedidos y nuestra Ecotienda, durante el reparto a grandes consumidores de Jaén, en el ecomercado mensual de Córdoba, en los huertos sociales de Ronda, en las instalaciones del centro agropecuario provincial, en bancos de semillas locales de Sevilla, Ronda, Córdoba …. Vamos, que no ha parado!! Hemos aprovechado el tiempo.

Tras su estancia de dos semanas en la Subbética, se desplazó a Córdoba, donde participó junto con su compañero de organización, y ya gran amigo nuestro, Fabrizio Uscamayta, en el VII Congreso Internacional de Agroecología. Un evento que ha congregado a más de cuatrocientas personas de más de 15 países. Toda una experiencia para Petrona también.

Hemos tratado de compartirle nuestra experiencia, acerca de cómo producimos, cómos nos organizamos y comunicamos entre todas las personas y las organizaciones, cómo hemos ido evolucionando, mejorando, cuáles fueron nuestros éxitos y fracasos... y ojalá esta experiencia que ya le ha resultado tan nutritiva personalmente, también lo sea colectivamente allá en Bolivia.

Nos sentimos muy orgullos@s de haber facilitado el que esta experiencia de intercambio haya sido posible. ¡Salud y agroecología para el mundo!


miércoles, 13 de junio de 2018

Agri-cultura de temporada y recuerdos de primavera

Hace ya algunas décadas que andamos acostumbrados, y ciertamente agradados, con la posibilidad de poder adquirir en cualquier sección de frutas y verduras de cualquier gran y mediana superficie, mercado o frutero de la esquina, cualquier variedad de fruta y verdura sin importar mucho la época del año en la que lo hagamos. Digo andamos, porque es una forma que me gusta para expresar que lo que se hace, se hace como quien observa el movimiento de la rueda o el crepitar de la llama en una chimenea. Estás ahí, observando cómo sucede y te dejas llevar. Nada puede inquietarte porque no te haces preguntas. Es algo habitual en estos tiempos. A pesar de hablarse de la era de la información, pareciera que esa información nos estorba o que sentimos pereza a informarnos y por ende, a formarnos. Nos pasa a todos. Quizás aún nos quede cerebro que desarrollar para poder dar ese avance. No en vano siempre se ha dicho que lo tenemos infrautilizado.

La cuestión viene siendo que, gracias a los avances en la agricultura, los más jovenzuelos han retrocedido en la percepción de la cultura agrícola. Me explico: cuando mi generación andaba ensimismada con el Tente, los primeros Playmobil, los Electroduendes con su Bruja Avería, un tal MacGyver, los primeros Frigopies veraniegos... aún no habíamos perdido el norte de los ciclos naturales de la tierra. Sabíamos bien cuándo tocaba darse un garbeíllo por las huertas en la época de las habas para comerse a escondidas, temprano y tumbados entre las matas, un buen “joyo” con aceite y habas; cuándo tocaba ir a quitarle las cerezas al señorito en la hora de la siesta, las manzanas, los peros ruises, las camuesas, las nueces...

No os digo nada de los “picaíllos” clandestinos que preparábamos con aquellos tomates, pimientos y cebollas que sabían a gloria... Apenas levantábamos un metro del suelo pero conocíamos los ciclos como monaguillo que recita el padrenuestro. Llegaba la primavera, la huerta era nuestra y era una fiesta constante.

Después llegaron los súper y el desmadre. Poco a poco los pequeños hortelanos fueron hincando la rodilla, sucumbieron a la estupidez humana, las huertas se abandonaron, incluso se llenaron de olivos (qué daño han hecho las subvenciones) y de alambradas. De pronto teníamos naranjas en agosto, fresas en enero, éramos capaces de hacernos un salmorejo el Viernes Santo! Entonces empezamos a andar el camino de desaprender aquellos sabores y aquellos aromas. Ninguno de los que acechábamos la primavera supimos ver el desastre.

Este es uno de los motivos que me acercaron a Subbética Ecológica. Volver a deshacer el camino que ha homogeneizado y estandarizado todo lo que nos llega al plato. Volver a encontrarme con aquellos aromas y sabores de mi niñez. Volver a reconocerme en la relación que había mantenido con mi “agri-cultura”. ¡Y cómo lo estoy pasando! Si bien ya no tengo edad para robar unas habas y esconderme entre la espesura para disfrutarlas, aún soy capaz de abrir una vaina cerrando los ojos y transportarme a ese momento que tengo guardado en mi memoria gracias a esos aromas y sabores. Así con todo.

Pero, ¿qué es lo que ocurre con las generaciones que no han conocido eso? Si no se conoce una cosa nunca se podrá valorar con el paso del tiempo. Eso es triste.

Por eso creo que tenemos la responsabilidad de volver a poner los pies en el suelo y apostar por lo que nunca nos falló: nuestros sentidos. Hemos de volver a hacerlos disfrutar. Os animo a ello. Ahora va acabando la primavera y pronto llegará la abundancia veraniega. Antes de deleitarnos con los regalos que el calor nos trae, también hemos podido preparar un remojón de naranja con un sabor y una textura que te puedes morir, disfrutar de los “joyos” con pan, aceite y esas habas que mírate al espejo y verás la felicidad; las remolachas, zanahorias, acelgas, espinacas, apio, guisantes, puerro... Solo hemos tenido que ejercitar el músculo blando para poder disfrutar y saborear de mil formas lo que la tierra nos ofrece de temporada.

Y en cuanto a la restauración, la primavera siempre ha sido la mejor época para hacer cambios en la carta e introducir platos de temporada. No requiere mucho esfuerzo y los costes bajan siempre que se utiliza el producto de temporada. Si son ecológicos además ya tenemos estudios que avalan que la carga de nutrientes es bastante mayor que los de cultivos convencionales. Echad un ojo a los realizados desde la universidad de Valencia a este respecto por Dolores Raigón. Evidentemente, esto es válido no solo para la restauración, también supone un abanico espléndido para los fogones domésticos. ¡¡Desplegad vuestra imaginación e involucrad a los peques!! Que aprendan. Que sepan apreciar los sabores y aromas en la máxima plenitud que la naturaleza es capaz de darlos. Os lo agradecerán en el futuro.
¡¡¡Disfrutad!!!

Artículo de nuestro socio Raúl Córdoba, de la Hospedería La Era

viernes, 8 de junio de 2018

Capítulo I de "El alma de nuestr@s productor@s": Manuel Ceballos

Subbética Ecológica presenta:
El Alma de nuestr@s productor@s

Porque es importante que conozcas que detrás de nuestros productos hay personas que con mucho gusto trabajan para obtener alimentos sanos para tí y para la naturaleza. Apuestas de vida que no contaminan nuestras aguas, que conservan nuestro suelo y nuestras semillas, que hacen más bello nuestro paisaje y que nos ofrecen una alimentación honesta desde un modelo justo y digno. Apoyemos su alternativa porque gracias a ella nuestro mundo más cercano es indudablemente mejor.

LA HUERTA DE MANUEL CEBALLOS
Verduras y hortalizas de la Senda del Chorrillo (Cabra, Córdoba)

A la espalda de la Avenida de Andalucía, en pleno centro de Cabra, en lo que se conoce como Paraje San Francisco o Senda del Chorrillo está la huerta de Manuel Ceballos, una huerta no sólo cargada de biodiversidad y múltiples cultivos de verduras y hortalizas, sino también de cariño y sencillez.

Nos cuenta Manuel que “aquí no se trata sólo de ganar, sino de tenerle amor a la tierra. Tienes que mamarlo, poquito a poco, sabiendo que a veces ganas y que otras asumes unas pérdidas. Lo que trato de demostrar es que la agricultura ecológica no es un bulo que se ha puesto de moda sino que te estoy dando unas verduras libres de productos químicos y de una calidad enorme”.

“Hay gente que dice que la agricultura ecológica no daría de comer a todo el mundo. Yo lo que sé es que hoy se está produciendo y produciendo, a unos costes que no se sabe cuáles son y, sin embargo, mucha gente se está muriendo de hambre y además se tira una gran parte de esa producción. Quizás habría que producir un poquito menos pero hacerlo mejor”.

Manuel comenzó el aprendizaje de la tierra desde niño, viendo a sus mayores trabajar, cuando la huerta era una labor colectiva, de la familia. Aprendió entonces a escuchar a las plantas, a canalizar y cuidar el agua que las regaba, a mimar la tierra que las cobijaba. Por eso cuando, años más tarde, experimentó el monocultivo y los productos químicos, tuvo claro que algo no andaba bien.

“A partir de finales de los 80 todas las huertas de Cabra perdieron su esencia tradicional. Hasta ese momento había árboles, había una diversidad enorme pero aparecieron los herbicidas, los insecticidas, los fungicidas... No sé si fueron las casas comerciales o los técnicos, pero nos fueron llevando a su terreno, se arrancaron árboles y se empezó a poner solamente lechuga y patata”.

A Manuel no hubo que convencerle de nada. Cuando vio la oportunidad se deshizo de los químicos, se subió al carro de la agricultura ecológica, y, desde su creación, trabajó para que Subbética Ecológica saliera adelante con la misma dedicación y empeño que le pone a su huerta.

“En agricultura ecológica, y en el sistema que tenemos en Subbética, tienes mucha más satisfacción, no sólo de ver crecer las plantas y luego dar sus frutos sino que tienes una respuesta de la gente. Antes, con la agricultura convencional, yo lo recogía, lo llevaba a la cooperativa y ahí perdía de vista lo que criaba”.

“Llega un momento en que cada planta la conoces, son huertas pequeñas, no son grandes extensiones y la estás pateando todos los días, las conoces y sí, a veces les hablas”.

Manuel, que en ocasiones trabaja la huerta con ayuda de su mujer Visi, está intentando recuperar esos árboles que fueron talados y recuerda que antes las lindes, la separación entre huertas, se hacía con los árboles, con setos vivos que sustentaban la diversidad y la armonía entre insectos. “Era una agricultura en equilibrio, ecológica sin que los hortelanos lo supieran”.

“Mi sueño sería que sino el 100% al menos un 70% se pusiera en agricultura ecológica. Cuando conoces lo que se nos ha incitado a echarle a la tierra y a las plantas, cuando has visto que son productos cancerígenos y piensas en las alergias, en las enfermedades... Además, que producir en ecológico es mucho más barato, no tienes que comprar productos”.

“El alma de mi huerta es el agua y la tierra, el sol: el agua que viene de la Fuente del Río y la tierra que nos han dejado nuestros antepasados. Luego uno le pone un poco de cariño y un poco de trabajo y claro, la satisfacción de cuando vienen las familias a comprar y ves que le gustan tus verduras y hortalizas”.




Te acercamos la manera de trabajar, los valores y el espacio de nuestros productores y productoras con el afán de estrechar vínculos, cultivar la transparencia y dar a conocer nuestra red.
Más de 450 soci@s integran la Asociación de Productores y Consumidores Subbética Ecológica, que desde el 2009 trabaja para fomentar y afianzar un desarrollo sostenible a través de la producción y el consumo ecológicos.

Con la colaboración de Diputación de Córdoba