miércoles, 10 de octubre de 2012

Jornada Alimentación y Salud


Es importante conocer la relación que existe entre los hábitos de consumo y nuestra salud. Especialmente en un mundo embadurnado de tóxicos por todos sitios (en los alimentos, en los productos de limpieza del hogar, en la cosmética, etc.). Nos rodean sustancias totalmente ajenas a la naturaleza como son los  compuestos de síntesis química o los organismos modificados genéticamente (transgénicos o OGM), y las consecuencias son enormes (cáncer, alergias, enfermedades respiratorias, alzheimer e incluso síndrome de sensibilidad química múltiple)

Con la intención de arrojar luz sobre esta cuestión fundamental, en Subbética Ecológica llevabamos meses  preparando estas interesantes jornadas que se celebraron en Cabra, declarada en 2011 municipio libre de transgénicos. Concretamente en el Cinestudio municipal a partir de las 18:00h.

Contamos con tres ponentes de auténtico lujo:
- Dra. Rebeca Ruiz Morales. Médico especialista en aparato digestivo (digestóloga). Nutrición y enfermedad inflamatoria intestinal.
- Dra. Pilar Muñoz Calero Peregrin. Estomatóloga y Médico especialista en medicina ambiental.Presidenta de la Fundación Alborada. Enfermedades ambientales. Contaminación química cotidiana
- D. Juan de Dios Fernández. Delegado de Greenpeace en Andalucía. Perspectiva ambiental y social de los transgénicos.


Desde aquí queremos agradecer la colaboración de cuatro entidades: Fundación AlboradaHospital Infanta Margarita, Greenpaece y el Ayuntamiento de Cabra.

La calidad de las ponencias, asistencia masiva que llenó el auditorio, y el interés en las preguntas por parte de los asistentes, nos hizo estar muy satisfechos de este evento.

3 comentarios:

  1. Hoy hemos estado de rueda de prensa para hablar de las jornadas del jueves.
    Aquí un artículo y audio de la sesión publicado en Cabra Información.
    Anímate a venir !!

    http://cabrainformacion.com/ver.php?categoria=108&id_noticia=4049

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  2. Ante todo, felicitar a los organizadores por abordar estos temas y a los conferenciantes por la información aportada. La verdad es que el acto se antojó corto. Quedaron temas y preguntas pendientes, sobre todo, a la Dra Pilar Muñoz.
    Quisiera hacer un comentario referente a lo que en nuestra sociedad se interpreta, cuando se nombra el término “químico”, se considera como algo peyorativo. Y no es del todo justo. Los productos llamados naturales son productos químicos; muchos de los procesos que se dan en nuestro organismo son fruto de reacciones químicas. El término químico, es un término general. Hablemos mejor de productos dañinos bien a la salud o al medio ambiente. No todos los productos químicos lo son.
    La curiosidad humana ha provocado que tengamos una sociedad bien distinta a la de siglos pasados. La tecnología la ha propiciado. ¿Estamos dispuestos a renunciar a ella, a todas las “comodidades y beneficios” que nos proporciona, en campos como la medicina, la comunicación, en el hogar?
    Creo que el problema de esta sociedad, que estamos construyendo, radica en que el progreso tecnológico va a más velocidad que la garantía en la seguridad de la salud de los seres vivos que componemos el ecosistema Tierra.
    A partir de que el ser humano descubrió el fuego, las causas naturales dejaron de ser las únicas a la hora de provocar los incendios.
    Soy plenamente consciente de la peligrosidad de los muchos productos que habitualmente utilizamos. En mi carrera profesional he manejado y fabricado biocidas, productos detergentes, cosméticos, etc. Conozco algunos de los productos referenciados en la conferencia. Las empresas no asumen con suficiente garantía los posibles daños que pueden provocar, se ajustan a lo que está legislado y como siempre, los intereses comerciales prevalecen a otros intereses. Lo que peor llevan es que algún problema les provoque una bajada en sus ventas.
    ¿Será necesario modificar ese modelo de progreso y desarrollo, cambiar nuestra forma de consumir? ¿Tendremos que asumir estos daños a la salud como un tributo a pagar por ese bienestar? ¿Quién será el próximo en pagarlo?
    José Fernández Calero

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  3. Una reflexión muy interesante. En cuanto a si el tributo a pagar por el bienestar es la salud, me parece una moneda de cambio demasiado cara. Creo que podemos renunciar a muchas cosas, a necesidades creadas sin mermar para nada nuestro bienestar. Bien-estar no tiene nada que ver con tener, gastar, consumir, si no con buscar la felicidad en cada cosa, en cosas pequeñas.¿Qué pasaría si dejo de consumir perfumes, móviles, ropa nueva con tintes agresivos, si dejo de ponerme suavizante en el pelo, o si dejo de usar lejía para desinfectar mi casa...? Pues viviría igual o más féliz. Es cuestión de hábitos. Creo que lo estan pagando muchas especies, no sólo la nuestra. Además, al estar en lo alto de la cadena trófica, recibimos los impactos por numeroso frentes. O cambiamos un poco o los principales perjudicados seguiremos siendo nosotros.

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