jueves, 14 de mayo de 2015

COMIENDO FLORES

Por Isabel Montes

Estamos en primavera y nuestro entorno, incluidas nuestras huertas, en plena efervescencia: las flores, hermosas precursoras de los frutos, todo lo inundan de color, aromas y lindas formas.
Es buen momento para hacerle un guiño a la nueva cocina y dar un toque chic a nuestros platos, dejando libre nuestra imaginación y optando por la sofisticación de nuestra mesa, COMIENDO FLORES.

Si te decides a ello no olvides que, como las setas, hay flores comestibles y tóxicas, hay que ser precavido y comerse aquellas que tengamos bien identificadas, aparte de que debemos conocer su procedencia, saber que no están rociadas con insecticida, o en contacto con algún químico, por lo que debieras cultivar tus propias flores comestibles o aprovechar para pedir alguna a tu hortelano de cabecera que es de confianza.
Son variadas las flores comestibles y las formas de comerlas. Puedes usar por ejemplo capuchinas, caléndulas, azahar, pétalos de rosa, pensamientos o la flor de cebollino, como elemento decorativo  o ingrediente en ensaladas, postres, platos de carne, o podrías usar también la bonita flor azul de la borraja para añadir un toque singular a tus cubitos de hielo, también podrías tomar en delicada tempura las flores del calabacín o calabaza, sin olvidar la posibilidad de tomar unas dulces violetas escarchadas.
Y si analizas bien lo que comes descubres que no hay nada nuevo bajo el sol, y que realmente venimos COMIENDO FLORES desde siempre, sin ser conscientes de ello.
Desde el invierno hemos estado tomando brócoli, romanescu y coliflores, todas ellas no son sino grandes inflorescencias, y ahora está en su apogeo una de mis flores comestibles preferidas, que se come cuando aún es un capullo, la alcachofa o el alcaucil, y precisamente en mayo es el momento idóneo para recolectar las flores de la manzanilla, que la tradición manda que se haga tempranito la mañana del día de la Ascensión, y de la que extraemos una muy saludable infusión. Más adelante podremos dedicarnos a recolectar los botones o capullos de las alcaparras, que encurtidas, resultan un ingrediente importante en muchas recetas de la cocina mediterránea. En pleno verano nos seducirá el consumo de otra gran flor: el girasol.
Animo a todos los socios de Subbética Ecológica a descubrir en su vida la presencia de más flores comestibles y sus potencialidades, y a compartir alguna de sus recetas florales (yo intentaré hacer lo mismo).

2 comentarios:

  1. La verdad es q si q ya en muchos otros lugares consumen las flores como alimento deberíamos de hacerlo porque tienen muchas propiedades

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  2. La verdad es q si q ya en muchos otros lugares consumen las flores como alimento deberíamos de hacerlo porque tienen muchas propiedades

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